Tu hogar es más que un lugar donde vives; es el reflejo de tu ser, de tu energía y de tu camino.
Un espacio desordenado o lleno de elementos innecesarios puede llegar a absorber nuestra vitalidad, dificultando la fluidez y generando estrés en nuestro día a día.
Cuando decidimos liberar nuestro entorno de aquello que ya no nos sirve, de lo que no utilizamos o de lo que ha quedado obsoleto, estamos creando un espacio que respira armonía. Al hacerlo, fomentamos la limpieza, la paz y una atmósfera que invita al bienestar. De esta manera, nuestro hogar se convierte en un refugio de tranquilidad y felicidad.
Recientemente, al organizar mi estudio y clasificar mis dibujos, me he encontrado con una gran cantidad de láminas originales que me encantaría compartir.
Siento que cada una de ellas tiene un propósito y un lugar al que pertenecer y me gustaría que encontraran un nuevo hogar. Por eso aquí hay una obra esperando encontrarte.